La pregunta correcta no es «¿nos reemplazará la IA?» Es: «¿Estamos preparando a nuestros equipos para trabajar con ella?».
Y creo sinceramente que la respuesta, en la mayoría de organizaciones, sigue siendo incómoda. Y añado que tampoco sencilla, por eso me gustaría apuntar algunas ideas de las que seguro tengo profesionales alrededor que podrían aportar mucha más luz… Y alguna sombra.
Los datos no mienten.
- Las empresas están duplicando su inversión en IA este año, alcanzando aproximadamente el 1,5% de sus ingresos (Boston Consulting Group, 2026).
- El 94% de las organizaciones planea mantener o aumentar esas inversiones.
Pero aquí está el problema: ese mismo 94% admite que no está alcanzando el impacto financiero esperado. ¿Por qué?.
Porque estamos invirtiendo en tecnología, no en personas.
El 60% del presupuesto en IA se destina teóricamente a «capacidades y reskilling» de la plantilla (Boston Consulting Group, 2026). Pero 6 de cada 10 trabajadores seguirán necesitando formación antes de 2027 (Vértice Learning, 2025). La brecha por tanto no es sólo tecnológica. Es de preparación.
La gran paradoja de nuestro tiempo.
Gartner predice que el 40% de las aplicaciones empresariales tendrán agentes de IA antes de que acabe el año (Gartner, 2026). Hace solo 15 meses, esa cifra era inferior al 5%.
Y mientras tanto, las habilidades humanas (creatividad, empatía, pensamiento crítico) no se vuelven menos valiosas. Se vuelven más valiosas.
Porque los equipos híbridos (humanos + IA) que funcionan bien aumentan su productividad un 73% (MIT & Johns Hopkins University, 2025). Pero solo si entendemos que:
- La IA procesa. Los humanos le dan significado.
- La IA optimiza. Los humanos aportan decisiones.
- La IA predice. Los humanos crean.
El verdadero riesgo no es la sustitución de puestos. Es algo más silencioso: la «delegación cognitiva» – dejar de pensar porque algo parece hacerlo más rápido. Perder nuestro criterio propio. Fragmentarnos.
¿Seguimos gestionado igual las personas?.
La respuesta es no. Sin duda, da igual si eres una PYME o una empresas cotizada esta ya no es un área funcional. Parece más bien que se haya convertido en traductores de complejidad. Porque ahora traducimos un mundo en constante cambio en marcos de trabajo que permitan a las personas seguir creciendo sin perderse a sí mismas.
Se trata de que traducimos decisiones tecnológicas en impactos humanos, y esto no es nuevo, pero sí mucho más rápido y cambiante.
El trabajo en el área de personas no es tanto gestionar procesos como sostener sentido cuando el entorno parece disolverlo (KPMG, 2026). Y eso implica diseñar organizaciones donde la IA amplifique la inteligencia humana, no la atrofie.
Entonces, ¿qué hacen las organizaciones que lo están logrando?.
He aquí la diferencia entre las que lideran y las que sobreviven:
🔹 Crean roles híbridos reales, no solo automatización.
No se trata de «la IA hace esto, tú haz lo otro». Se trata de diseñar equipos donde humanos e IA trabajan en conjunto, cada uno aportando lo que hace mejor.
Goldman Sachs incorporó a Devin 2.0 como empleado IA, pero también creó roles de supervisión estratégica. OpenAI firmó con Accenture, McKinsey y BCG para desplegar agentes empresariales… con equipos humanos liderando la implementación (Gartner, 2026).
🔹 Apuestan por formación «on demand», no por cursos genéricos.
El «reskilling» tradicional ya no funciona, aunque sea también imporante la formación más transversal y con visión a medio plazo para dotar de conocimientos y visión estratégica, especialmente para puestos directivos e intermedios.
- El 50% de los trabajadores necesitará recualificación en los próximos años (KPMG, 2026), pero no necesitan «todo sobre IA» en abstracto.
- Necesitan aprender en el flujo de trabajo, con casos reales, justo cuando enfrentan el desafío.-
- Formación hiperpersonalizada. Microlearning estratégico. Mentoring 4.0 (The Valley, 2025).
🔹 Invierten en habilidades que la IA no puede replicar.
Mientras la IA se encarga de tareas repetitivas, las capacidades profundamente humanas se convierten en el verdadero diferenciador (Trust Journey, 2025; KPMG, 2026):
- Pensamiento crítico (cuestionar la respuesta, no solo aceptarla).
- Creatividad y adaptabilidad contextual (ver lo que los datos no muestran).
- Juicio ético (saber cuándo algo es eficiente pero incorrecto).
- Empatía y resiliencia (entender el impacto humano de las decisiones).
La paradoja: la IA no reemplaza estas habilidades. Las hace indispensables. Porque si nos limitamos a «usar la IA» sin desarrollar estas capacidades, estaremos creando organizaciones más rápidas… y más frágiles.
🔹 Miden impacto, no solo eficiencia.
Porque si solo medimos velocidad, acabaremos optimizando lo incorrecto. Las empresas líderes están rastreando:
- Calidad de decisiones (no solo cantidad).
- Tiempo invertido en colaboración vs ejecución.
- Desarrollo de criterio propio en sus equipos.
- Capacidad de cuestionar recomendaciones de IA.
La ventana se está cerrando.
Y aquí comparto algunos datos que permitan valorar la situación:
- El 39% de las competencias clave cambiarán para 2030 (KPMG, 2026).
- La IA creará 170 millones de empleos y eliminará 92 millones. El saldo es positivo… pero solo para quienes estén preparados (Foro Económico Mundial, 2025).
Y aquí está la pregunta que más importa:
¿Tu organización está invirtiendo en tecnología… o en transformación?
Porque no se trata de tener o no tener IA. Se trata de diseñar culturas donde:
- La IA amplifica lo humano, no lo sustituye.
- La eficiencia sirve a un propósito, no se convierte en el propósito.
- Las personas toman mejores decisiones más rápido… no simplemente ejecutan más rápido.
El cambio real no es sólo tecnológico.
Antes de continuar, es importante reconocer una realidad incómoda: la diferencia entre organizaciones en el desarrollo e implantación de la IA es enorme.
En nuestras experiencia desde OPEM Universidades estamos constatado que conviven realidades muy distintas: desde organizaciones que aún no han dado el primer paso hasta aquellas que ya tienen la IA integrada y automatizada en sus procesos críticos.
Este espectro nos obliga a ser cautelosos. No existe una receta única. Cada organización necesita una respuesta adaptada a su punto de partida: mientras algunas deben comenzar con la alfabetización digital básica, otras necesitan reorganizar estructuras completas para escalar su uso de IA.
Pero independientemente de dónde te encuentres en ese camino, hay elementos comunes que todas deben considerar. Porque más allá de las herramientas y la madurez tecnológica, hay una pregunta fundamental que atraviesa a todas por igual:
¿Estamos poniendo a las personas en el centro de esta transformación?
Estas semanas estamos hablando con muchos clientes, alumn@s y profesionales con los que procuramos llevar la mirada más allá, porque debemos dar respuestas en el corto pero también en el medio y largo plazo. Y constatamos que este cambio:
Es también cultural.
– Es de liderazgo.
– Es de formación continua.
– Es de valentía para integrar sin fragmentarnos.
Porque 2026 no va de adaptarse. Va de liderar la transformación que viene.
Y eso empieza por una decisión simple pero poderosa:
Invertir en las personas que usarán la tecnología, no solo en la tecnología misma.
Para reflexionar.
¿Tu equipo está preparado para trabajar con IA… o sigue esperando instrucciones?
La ventana para actuar no se ha cerrado. Pero se está cerrando. Las organizaciones que se muevan ahora tendrán una ventaja competitiva difícil de igualar (Gartner, 2026).
Y esto aplica para todas: tanto si estás comenzando como si ya llevas tiempo en el camino.
Y quiero acabar me gustaría citar a S. Nadella «El futuro del trabajo no es sobre la tecnología que usamos, sino sobre las personas que la utilizan y el propósito que les damos.»
Referencias.
Boston Consulting Group. (2026). BCG AI Radar: As AI Investments Surge, CEOs Take the Lead. https://www.businessinsider.es/tecnologia/las-empresas-duplicaran-su-inversion-ia-2026_6921862_0.html
EY. (2025). Cómo las nuevas tecnologías hacen posible la economía híbrida entre humanos y máquinas. https://www.ey.com/es_ar/megatrends/how-emerging-technologies-are-enabling-the-human-machine-hybrid-economy
Foro Económico Mundial. (2025). Informe sobre el Futuro de los Empleos 2025. https://www.fundacionluckia.com/blog/empleos-del-futuro-relacionados-con-la-inteligencia-artificial
Gartner. (2026, marzo). Predicción: El 40% de las aplicaciones empresariales tendrán agentes IA para finales de 2026. https://www.javadex.es/blog/tendencias-ia-marzo-2026-resumen-mensual-novedades
KPMG. (2026, enero 22). La IA redefine la función de Personas y la fuerza laboral del futuro. https://www.tendencias.kpmg.es/2026/01/ia-funcion-personas-fuerza-laboral-futuro/
MIT & Johns Hopkins University. (2025). Estudio de campo sobre equipos híbridos humano-IA [Experimento con 2.310 participantes]. https://www.ey.com/es_ar/megatrends/how-emerging-technologies-are-enabling-the-human-machine-hybrid-economy
The Valley. (2025, noviembre 11). El reto de la gestión del talento en 2026: La IA como motor de innovación y upskilling. https://www.europapress.es/comunicados/empresas-00908/noticia-comunicado-reto-gestion-talento-2026-ia-motor-innovacion-upskilling
Trust Journey. (2025, noviembre 5). La paradoja del futuro: La IA enseña a ser más humanos en el trabajo. https://trustjourney.com/la-paradoja-del-futuro-la-ia-ensena-a-ser-mas-humanos-en-el-trabajo/
Vértice Learning. (2025, noviembre 27). Tendencias en formación empresarial: Claves para 2026. https://www.verticelearning.com/blog/tendencias-en-formacion-empresarial/