Opem Universidades - info@opemuniversidades.com

Tu actitud también decide

No hace falta coger una calculadora para asegurar con certeza que la mayoría del tiempo o incluso de nuestra vida, lo dedicamos a trabajar, o al menos a estar en nuestro lugar de trabajo.

Si de las horas que no estamos en el trabajo descontamos las que pasamos durmiendo o desplazándonos, probablemente nos encontremos con que las personas con quien mas tiempo pasamos al año son nuestros compañeros de trabajo.

Y ahora que sabemos esto, entenderíamos que el clima laboral pudiera ser un factor decisivo en la elección de un candidato ante diferentes ofertas de trabajo, o de un trabajador ante la posibilidad de cambiar de compañía. Un aspecto que, por cierto, también influye en la tan famosa productividad.

 

Pero, ¿Se puede hacer algo para fomentar el buen clima laboral en nuestra organización?

 

Algunas definiciones de este término, clima laboral, conducen a “el ambiente generado por las emociones y actitudes de los miembros de un grupo u organización“. Esto es que: Tu actitud influirá en el clima de tu organización. Así que toma  nota y empieza por ti:

 

1) Sé natural, es decir, muéstrate tal y como eres. Cuida tus modales pero a la vez, sé cercano con los demás.

2) No seas excesivamente crítico, se dice que cuando haces algo bueno nadie lo recuerda, pero cuando te equivocas, todos te lo recuerdan. No caigas en el error de no reconocer el trabajo de los demás, el reconocimiento genera afectividad y lealtad mientras que resaltar los errores solo puede provocar rechazo y desconfianza.

3)Ten en cuenta que cualquier persona tiene sus días malos, es decir, aprende a disculpar los errores de los demás porque así también podrán hacerlo contigo.

4) Sé prudente y discreto con los temas importantes.

5) Fomenta el diálogo a través de frases claras, sencillas y directas. Es mejor optar por preguntas abiertas que cerradas. Plantea interrogantes que permitan una mayor explicación.

6) Piensa que debes mejorar la relación con tus compañeros de trabajo sencillamente porque trabajar en equipo implica que cada uno pueda poner de su parte. Cuando se trabaja en equipo, se aúnan las aptitudes de los miembros y se potencian sus esfuerzos, disminuye el tiempo invertido en las labores y aumenta la eficacia de los resultados.

Y recuerda que la actitud es contagiosa, una sola persona puede mejorar o estropear el ambiente de trabajo.

¿En qué entorno quieres trabajar?

 

Equipo de Opem

¿Te pareció interesante? ¡Compártelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© Copyright 2016 Campus y Empresa by Opem Universidades